Quizás en ocasiones la rutina, la monotonía, el tedio y el hartazgo hacen que nuestro transitar por la vida sea algo que damos por hecho y quizas ello nos prive de disfrutar el aquí y el ahora de lo que somos y de lo que poseemos.
Todo cambia como bien dices, pero pienso que nosotros tenemos el privilegio de mantener nuestra capacidad de asombro, de búsqueda y de aprender cada día cosas nuevas y conocer más personas; si desarrollamos esta capacidad te aseguro que seríamos capaces de apreciar cada detalle que por más mínimo que parezca se nos presenta día a día y que a veces de manera inconciente dejamos pasar ("Existes pero no vives").
Últimamente he estado en colaboración con una persona que tiene una gran experiencia dentro del área en que laboro y me doy cuenta nunca es tarde para aprovechar el conocimiento que nos pueden ofrecen las distintas formas de pensar y las experiencias de quienes nos rodean.
Saludos