Echan mano de su diabólico poder de engañar, embaucar, atontar a la gente que en su desesperada búsqueda de líderes distintos al poder eligen al peor de todos, igual pasó en Perú. La gran masa fue dominada por alarmistas pagados para hacerle mala propaganda a un humilde trabajador representante de la mayoría para preferir a la delincuente y rea en libertad por jueces comprados, Keiko Fujimori.