Está mal tratar de inculcar por fuerza ideas y creencias a otras personas, esto es cuestión de fe, no puedes obligar a alguien a que tenga fe en lo mismo que tu.
Lo ideal y correcto es presentar amistosamente tus ideas y fe, así como que también la persona tenga en cuenta las demás ideas y creencias, y que crea en lo que quiera creer, lo que sienta es mejor y se sienta bien creyendo en eso.