Y aclaro. No son inmigrantes ilegales.
Fueron enviados con engaños a Nueva York, les dijeron que iban a un hotel (por eso la desilusion), que les darian trabajo y les hicieron firmar un papel para rendir algunos de sus derechos. Los envian periódicamente de Texas y de Florida, dos de los estados con los gobernadores mas racistas, Gregg Abbot y Ron De Santis. Aunque De Santis los ha enviado en avión.