El "queso amarillo" puede ser amarillo o blanco y se elabora fundiendo y mezclando trozos de diferentes quesos como el cheddar, el colby y/o el suizo con un líquido y un agente emulsionante.
Se le añade un colorante alimentario natural de origen vegetal extraído de las semillas de árboles de achiote tropicales. Sin achiote, el queso es del color de la leche.
Luego se moldea la mezcla líquida en ladrillos o rodajas y se empaqueta.