Más que el hecho de asumirse como tóxico(a), lo realmente valioso es trabajar para no serlo, algunas técnicas para ello:
Autoanálisis y reconocer comportamientos y sentimientos erróneos.
Reconocer que a veces lastimas a personas que la mayoría de las veces no te causó conflico alguno de manera conciente.
Tienes que trabajar en tu autocontrol.
Proponerte firmemente cambiar tus actitudes.