Esa escena en particular es una de las más polémicas de la película. Generó mucho rechazo en su momento, ya que muestra sin cortes cómo se produce una violación que dura aprox unos 8 minutos. Cuentan que en esa escena se puso la cámara en el suelo, y todo el equipo se fue, para darle a Monica Belluci una sensación mayor de soledad, de hecho a mitad de la violación se ve que alguien aparece por el fondo, se para, se lo queda mirando, y se larga, un transeúnte que no pertenecía a la película y que desgraciadamente no hubiera ayudado en una situación real. Una película que es un espectáculo visual, a su manera.