Me llevarían amarrado en helicóptero a la selva y me arrojarían al río Amazonas. Lo que nadie sabe es que en la vida real nos llevamos bien con los primos de Dina Boluarte. Uno de ellos es aficionado a la música y hace unos años ensayábamos temas vernaculares con instrumentos propios de la región. Hasta grabaron discos con mis tíos. Buenas personas todos, pero esta Dina es la chueca de la familia.