Dice Mateo 26:42 «...el espiritu está dispuesto, pero la carne es débil»
La religión busca la pureza del espiritu entendiendo que las actividades sexuales deben ser con fines reproductivos y amor, cualquier actividad sexual que se desvie como la masturbación, sexo anal, sexo oral, etc. es solo en busca de placer.
La ciencia entiende que aunque somos animales pensantes tenemos instintos y conductas sexuales, actividad hormonal que nos hacen buscar satisfacer esas necesidades de manera consciente.