Hablamos de pelusas, y de donde salen.
Hay pelusas de piel muerta de nosotros mismos, ¿Sabían?
Y además de las pelusas de colchas y cobijas, bajo la cama pueden encontrarse ácaros microscópicos que se alimentan de las células cutáneas que la piel suelta al dormir. Estos ácaros y sus heces pueden causar alergias y asma.