Y el Lobito de indiscreto en una nalga la mordió
Tenía hambre
Y ella corría
Tenía miedo, tenía miedo de ser comida
Anduvo un rato y se sentó
Junto Alimcita, junto Alimcita se sentó Jo
Y Jo que sí, y ella que no
Y Jo que sí, y ella que no
Y al cabo fueron, y al cabo fueron
Y al cabo fueron por un cañón
Bajo el cielo de la China
Alimcita se durmió
Y el Lobito en ese instante en el bosque la encontró
Era su fin y se acercó
En ese instante, en ese instante llegó el buen Jo
Bajo el cielo de la China
La batalla comenzó
Y adivinen del encuentro quien fue el vencedor