El entorno social actual, caracterizado por una conexión constante a través de las redes sociales, también afecta cómo los jóvenes perciben su identidad y su lugar en el mundo, contribuyendo a una prolongación de la adolescencia.. la era digital ha fomentado una cultura de gratificación instantánea. Las redes sociales y las plataformas digitales pueden crear un entorno donde se priorizan las apariencias y la diversión sobre el compromiso y la responsabilidad, lo que puede ser interpretado como falta de madurez.
Además, el comportamiento infantilizado de muchos adultos en la actualidad refuerza esta percepción, ya que los jóvenes pueden no tener ejemplos positivos a seguir, esto también lo podés ver mucho en tu entorno o siempre tienes en tu familia gente que se comporta de esta manera y que podés esperar de la crianza de sus hijos, es una cadena, En entornos donde no se establecen reglas ni expectativas, los jóvenes pueden sentirse perdidos y sobrecargados por las exigencias desmedidas, esta falta de estructura puede dificultar el desarrollo de habilidades necesarias para asumir responsabilidades adultas.
Una educación excesivamente protectora por parte de los padres puede inhibir el desarrollo de habilidades necesarias para la vida adulta. Cuando los padres asumen todas las responsabilidades y decisiones, los jóvenes pueden crecer sintiéndose incapaces de manejar su propia vida.
Muchos jóvenes viven con sus padres hasta más tarde, incluso después de haber completado su educación o tener empleo, lo que puede ser visto como una prolongación de la adolescencia. Esta situación crea un entorno donde la independencia es menos urgente y, por lo tanto, se retrasa el desarrollo de la madurez.
En resumen, es un conjunto diverso de factores que incluyen el desarrollo cognitivo, cambios en los hitos sociales y nuevas dinámicas culturales.